La Justicia deberá decidir si autoriza un aborto inducido a una nena de 11 años embarazada de casi tres meses por un adolescente de 17 años, ya que de continuar o interrumpir el embarazo corre riesgo la vida de la menor.
El caso conmocionó a la ciudad entrerriana de General Campos, de donde son la nena y el joven perteneciente al entorno familiar, que por ser menor también es inimputable.
Según publicó el diario "Uno", de esa provincia, el caso es muy complejo, ya que los médicos revisaron a la menor y certificaron la "inexistencia de mamas", de vello púbico y concluyeron que presenta un desarrollo óseo en la cadera que hace casi imposible que pueda resistir el estado de gravidez y un posterior parto.
Pero el problema radica en que autorizar un aborto también es peligroso debido a que la pequeña lleva casi tres meses de embarazo, período en el que el riesgo es mucho mayor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario